Eficiencia luminosa: Lúmenes por Watio (lm/W)
La eficiencia luminosa mide cuánta luz útil produce una fuente por cada watio de energía consumida. Se expresa en lm/W (lúmenes por watio) y es uno de los indicadores más importantes para comparar tecnologías y justificar inversiones en proyectos sostenibles.
¿Por qué importa? Una luminaria de 100 lm/W produce 10.000 lúmenes consumiendo 100W. Otra de 60 lm/W necesita 167W para lo mismo. La diferencia se traduce directamente en factura eléctrica y huella de carbono del proyecto.
Valores de referencia por tecnología:
- Lámparas incandescentes: 10-20 lm/W (obsoletas)
- Halógenas: 15-25 lm/W
- Fluorescentes T8: 80-100 lm/W
- LED estándar: 80-120 lm/W
- LED de alta eficiencia: 130-200 lm/W
- LED premium (ej. Soraa, ERCO, Lucifer): 100-150 lm/W con CRI 95+
La trampa del lm/W No siempre más lm/W es mejor. Un LED de 200 lm/W suele tener CRI bajo (70-80) y temperatura de color fría. Para museos, hoteles o retail de lujo, es preferible un LED de 130 lm/W con CRI 97 y excelente reproducción cromática. La eficiencia debe evaluarse en contexto con la calidad del espectro.
Recomendación para especificación: Para proyectos comerciales y corporativos: mínimo 100 lm/W. Para hospitality y retail premium: no sacrificar CRI por eficiencia; buscar el balance con marcas como ERCO, Lucifer Lighting o Forma Lighting que ofrecen alta eficiencia con calidad espectral.
WELL Building Standard exige que las luminarias de espacios de trabajo alcancen ciertos niveles de eficiencia para obtener créditos de energía. Un buen número de referencia es 90 lm/W como mínimo para proyectos con certificación WELL o LEED.
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